
Si has dejado de sonreír por miedo a que se te vean las encías, es hora de ponerle remedio. El origen de la sonrisa gingival puede variar, pero existe un tratamiento para cada caso.
Una sonrisa bonita va más allá de lo puramente estético. Tener unos dientes relucientes y saludables te hace sentir mejor contigo mismo. En cambio, no estar contento con tu sonrisa puede afectar negativamente tu estado de ánimo.
Por suerte, existen muchas maneras de conseguir esa sonrisa perfecta, más allá de tener una buena salud bucodental. Entre ellos, los tratamientos más demandados son el blanqueamiento y la ortodoncia, pero existen muchas otras opciones para tratar casos más concretos, como puede ser la sonrisa gingival.
La sonrisa gingival, también conocida como gummy smile, es una condición que expone en exceso la encía superior cuando sonríes. Esa sobreexposición del tejido gingival no afecta la salud de las encías, pero puede tener un impacto negativo en la autoestima del paciente.
Los odontólogos suelen considerar que los hombres presentan una sonrisa gingival cuando muestran más de 2 mm de encía al sonreír. Curiosamente, en mujeres, se estiman entre 3 y 4 mm, pues suele ser mejor aceptada.
Las causas más frecuentes de la sonrisa gingival son:
Cuando la sonrisa gingival afecta tu autoestima, existen diferentes tratamientos que pueden ayudarte a recuperar las ganas de sonreír:
Aunque estos métodos son seguros, pueden presentar complicaciones, como sangrado de las encías, inflamación, molestias y recisión gingival. Es por esto que debes dejarte asesorar siempre por un profesional. El equipo de Atlántida Clínica Dental sabrá aconsejarte el mejor procedimiento para tu caso.
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