
El mal aliento tiene un gran impacto en la vida social y en la autoestima de quien lo sufre. Suele ser signo de una mala salud bucal, pero cuando no mejora con tratamientos dentales puede indicar problemas de salud más graves.
La halitosis es un mal común que afecta al 30% de los españoles en algún momento de su vida, según la Sociedad Española de Periodoncia. Habitualmente, quienes tienen mal aliento no lo saben, mientras que, curiosamente, 2 de cada 10 personas que creen que padecen halitosis no la tienen en realidad.
El mal olor de boca sigue siendo un tabú y puede tener implicaciones emocionales importantes en quien lo tiene (o sospecha que lo tiene). Mantener una rutina básica de higiene bucal e ir al dentista de manera regular ayuda a reducir el riesgo de padecer halitosis, aunque, cuando el problema persiste, hay que investigar si su origen se debe a otros trastornos más graves.
“La halitosis es una alteración caracterizada por la presencia de un olor desagradable en el aliento que resulta perceptible para las personas del entorno”, explica la odontóloga Isabel Jiménez. Es un problema frecuente que puede presentarse tanto puntualmente como de forma crónica.
Según su origen, el mal aliento puede clasificarse en:
La halitosis suele deberse a una presencia excesiva de bacterias en la boca que producen mal olor. “En la mayoría de los casos”, precisa la doctora Jiménez, “está relacionada con la actividad de bacterias que degradan restos orgánicos y producen compuestos volátiles de olor desagradable, especialmente compuestos sulfurados.”
De este modo, las causas principales de la halitosis son:
El tabaco, el alcohol y el consumo de determinados alimentos, así como algunas enfermedades sistémicas o infecciones del tracto respiratorio superior, también pueden contribuir al mal aliento. “No obstante, representan un porcentaje mucho menor de los casos”, puntualiza la dentista.

La halitosis puede tener implicaciones importantes para nuestra salud bucodental, especialmente porque el mal aliento suele indicar que algo no va bien en la boca, ya sea debido a una mala higiene o a una infección.
No obstante, no podemos pasar por alto el componente emocional de la halitosis. “Muchas personas que la padecen experimentan inseguridad, vergüenza o ansiedad en situaciones sociales, laborales o personales, lo que puede afectar a su autoestima y a su forma de relacionarse con los demás”, afirma Jiménez.
Eso es así incluso en casos leves de halitosis, ya que, como explica la doctora, “la preocupación por el mal aliento puede generar una percepción exagerada del problema”.
La doctora Jiménez ofrece estos consejos para luchar contra la halitosis:
“Cuando la halitosis no mejora con medidas de higiene y tratamiento dental, puede ser necesario valorar posibles causas extraorales y derivar al paciente al especialista correspondiente”, añade la odontóloga. En este sentido, el mal aliento podría ser un síntoma de enfermedades del hígado o del riñón, o incluso de diabetes.
El seguro dental de Atlàntida facilita el acceso a revisiones periódicas y a los tratamientos necesarios para mantener una boca sana, con la tranquilidad de contar con profesionales especializados en cada área de tratamiento. Si te preocupa el mal aliento o sospechas que podrías tener halitosis, una primera visita puede ayudarte a identificar su origen y valorar el tratamiento más adecuado.
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