La enfermedad periodontal es una patología crónica, que puede ocasionar desde brotes con síntomas muy leves hasta conducir a la pérdida de apoyo de sujeción de los dientes; es decir, a la destrucción de las encías y el hueso que sujeta los dientes.
Las lesiones periodontales tienen lugar a causa de la acumulación de bacterias que, a veces, alteran el periodonto. Con el tiempo pueden producir lesiones en los tejidos y provocar el enrojecimiento y sangrado de las encías, de manera espontánea o durante el cepillado. Si no se tratan adecuadamente, avanzan progresivamente y pueden acabar provocando la caída de los dientes y otras patologías.
Por ejemplo, varios estudios han corroborado la asociación que existe entre la enfermedad periodontal y las alteraciones cardiovasculares. La diabetes es otra de las enfermedades relacionadas con las enfermedades periodontales, y se ha corroborado una relación directa entre ambas, puesto que guardan componentes genéticos y alteraciones microbiológicas e inmunológicas comunes.
















